viernes, 15 de agosto de 2014

INTRODUCCIÓN

El texto es una unidad de carácter lingüístico emitida por un hablante en una situación comunicativa concreta y con una finalidad determinada. Puede ser oral o escrito y debe tener un significado pleno, es decir, un sentido completo, ya que no toda secuencia de elementos lingüísticos forma necesariamente un texto. Hay una serie de principios que es necesario tener en cuenta para que los discursos que emitimos permitan que la comunicación tenga éxito. Esos principios de construcción son los que conocemos como propiedades del texto: coherencia, cohesión y adecuación. Cada una de estas propiedades esta relacionada con uno de los diferentes niveles de estructuración del texto. Así, la adecuación se relaciona con la estructura comunicativa y pragmática, ya que se refiere a los distintos elementos que intervienen en el acto de la comunicación; la coherencia se relaciona con la estructura semántica, pues consta de una serie organizada de ideas que el emisor pretende transmitir al receptor; y la cohesión con la estructura sintáctica, ya que los enunciados que constituyen un texto mantienen entre si relaciones formales y funcionales de distintos tipos que es necesario tener en cuenta la hora de elaborar o comprender un texto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario